En Colombia, la mayoría de las personas trabaja duro para ganar su dinero, pero muy pocas se detienen a planificar cómo hacerlo crecer.
La diferencia entre quien solo “ahorra” y quien invierte con propósito está en una palabra: planificación.
Un presupuesto de inversión de capital no es un lujo, ni una herramienta para expertos. Es la base de toda estrategia financiera sólida.
Te permite ver con claridad cuánto puedes invertir, en qué instrumentos, con qué objetivos y en qué plazos.
Y lo mejor es que no necesitas millones para hacerlo: solo necesitas información, constancia y acompañamiento.
En tyba, te acompañamos en ese camino con datos claros, simulaciones y portafolios accesibles para que tomes decisiones como lo haría un inversionista profesional.
¿Qué es un presupuesto de inversión de capital y por qué sí lo necesitas?
Un presupuesto de inversión de capital es un plan estructurado que define cómo vas a destinar parte de tu dinero a inversiones que te ayuden a construir patrimonio.
A diferencia de un presupuesto personal, que organiza ingresos y gastos, este busca asignar capital para generar rentabilidad a futuro.
Colombia atraviesa una etapa de transformación financiera: las plataformas digitales han democratizado la inversión y permitido que miles de personas empiecen con montos bajos.
Aun así, más del 60 % de los colombianos sigue ahorrando sin propósito, según datos del Banco de la República.
Eso significa que su dinero pierde valor frente a la inflación (que promedió el 7,2 % en 2024).
Un presupuesto de inversión de capital te ayuda a cambiar ese escenario.
Con él puedes:
- Establecer metas de inversión reales.
- Protegerte frente a la inflación y el devaluado peso.
- Diversificar tu portafolio con base en datos, no en impulsos.
- Medir resultados y tomar decisiones informadas.
En otras palabras: dejas de invertir por intuición y empiezas a hacerlo con estrategia.
Conecta tus inversiones con tus metas personales
Antes de invertir, debes tener claro por qué lo haces.
Tus decisiones financieras deben responder a tus metas de vida, no a tendencias del mercado.
Identifica tus objetivos reales
Tus metas pueden ser distintas a las de cualquier otro inversionista:
- Comprar tu primera vivienda sin endeudarte al máximo.
- Generar ingresos pasivos para tener libertad financiera.
- Financiar tu jubilación o la educación de tus hijos.
- Construir un fondo de inversión que te dé tranquilidad.
Cuando tus inversiones tienen propósito, cada peso que inviertes deja de ser un sacrificio y se convierte en una inversión con sentido.
Usa el método SMART para definirlas
Para estructurar tus metas financieras, aplica el método SMART:
- S (Específicas): Define qué quieres lograr (“invertir 10 millones en 2025”).
- M (Medibles): Establece cómo sabrás que lo estás logrando (“rendimiento del 7 % anual”).
- A (Alcanzables): Sé realista con tus ingresos (“invertiré el 15 % mensual”).
- R (Relevantes): Vincula la meta con algo que te importe (“para pagar la cuota inicial de mi casa”).
- T (Temporales): Asigna un plazo (“en tres años”).
Así transformas tus ideas financieras en objetivos concretos, alcanzables y medibles.
¿Cómo construir tu presupuesto de inversión de capital paso a paso?
Evalúa tu punto de partida
Antes de invertir, necesitas saber exactamente dónde estás.
No puedes definir un presupuesto sin conocer tus números.
Esta etapa te permitirá saber cuánto puedes invertir sin afectar tu estabilidad financiera.
1. Analiza tus ingresos netos
Incluye tu salario, comisiones, rentas, trabajos extra o bonificaciones.
Si tus ingresos son variables, promedia los últimos tres meses.
Por ejemplo, si tus ingresos oscilan entre 4,8 y 5,5 millones COP, puedes usar 5 millones COP como base.
💡 Consejo: Trabaja con el ingreso neto, el que realmente llega a tu cuenta después de descuentos.
2. Registra tus gastos fijos y variables
Divide tus gastos en dos categorías:
- Fijos: arriendo, servicios, transporte, alimentación, seguros, educación.
- Variables: entretenimiento, viajes, apps, salidas, regalos, compras impulsivas.
El objetivo es descubrir cuánto dinero se te escapa sin darte cuenta.
Muchas personas logran liberar entre un 5 % y un 10 % de su ingreso solo con este ejercicio.
Aplica la regla 50/30/20:
- 50 % para necesidades,
- 30 % para deseos,
- 20 % para ahorro e inversión.
3. Evalúa tus deudas
Revisa tus deudas y clasifícalas:
- Deudas productivas: te ayudan a crecer (crédito educativo, vivienda).
- Deudas de consumo: reducen tu liquidez (tarjetas de crédito, préstamos personales).
Si pagas una deuda con tasa del 25 % anual, y tu inversión te da 10 %, primero paga la deuda más costosa.
Cada peso que liberas en intereses es un peso nuevo para invertir.
4. Construye tu fondo de emergencia
Tu fondo de emergencia es el seguro de tu plan de inversión.
Debe cubrir entre 3 y 6 meses de tus gastos fijos.
Por ejemplo, si tus gastos mensuales son de 3 millones COP, tu fondo debería estar entre 9 y 18 millones COP.
Guárdalo en un instrumento líquido y seguro, como un fondo conservador o cuenta digital.
Según la Encuesta de Inclusión Financiera 2023, solo el 28 % de los colombianos tiene uno.
Ese grupo es también el que menos interrumpe sus inversiones en momentos de crisis.
5. Calcula tu capacidad de inversión mensual
Con la información anterior, determina cuánto puedes invertir sin comprometer tus finanzas.
Ejemplo:
- Ingresos netos: 5 000 000 COP
- Gastos: 3 500 000 COP
- Deudas: 500 000 COP
👉 Capacidad de inversión: 1 000 000 COP (20 % del ingreso)
Esa cifra será la base de tu presupuesto de inversión de capital.
6. Recuerda: tu punto de partida no define tu futuro
Si hoy solo puedes invertir 200 000 COP al mes, está bien.
Lo importante es crear el hábito.
En cinco años, ese hábito puede representar cientos de miles de pesos invertidos y una mentalidad completamente diferente.
Determina cuánto invertirás
Establece un porcentaje fijo de tu ingreso mensual.
Los expertos recomiendan entre 10 % y 20 % de tu salario.
Si ganas 5 millones COP, destinar entre 500 000 y 1 000 000 COP es un excelente inicio.
No importa el monto: la clave es la constancia mensual, porque es ahí donde el interés compuesto hace su magia.
Divide tu presupuesto según riesgo y objetivo
Un buen inversionista no busca “la mejor inversión”, sino la mezcla correcta para su perfil.
A eso se le llama diversificación.
Ejemplo de estructura equilibrada:
- 40 % renta fija: CDT digitales, bonos, fondos conservadores (menor riesgo, menor retorno).
- 40 % portafolios moderados: fondos balanceados, renta fija + renta variable (riesgo medio, retorno moderado).
- 20 % renta variable: acciones, ETFs, fondos internacionales (mayor riesgo, mayor retorno).
Esta combinación te permite tener liquidez, estabilidad y crecimiento sostenido. Recuerda que este es solo un ejemplo explicativo de como puedes diversificar tus inversiones, no es una recomendación.
Define plazos claros
El tiempo es la herramienta más poderosa del inversionista.
Define para cada meta un horizonte de inversión:
- Corto plazo (1–3 años): metas rápidas (viajes, remodelaciones).
- Mediano plazo (3–5 años): vivienda, educación, negocio.
- Largo plazo (5–10 años o más): independencia o retiro financiero.
Ejemplo 1: Andrés, profesional en Bogotá
Andrés, 30 años, gana 6 millones COP y estructura su presupuesto así:
| Objetivo | Plazo | Monto mensual | Instrumento | Rendimiento anual | Resultado esperado |
| Viaje a Europa | 2 años | 300 000 COP | Fondo conservador | 6 % | 7,8 millones COP |
| Cuota inicial apartamento | 5 años | 400 000 COP | Fondo balanceado | 8 % | 29,3 millones COP |
| Independencia financiera | 10 años | 500 000 COP | Fondo diversificado | 10 % | 103 millones COP |
En total, Andrés invierte 1,2 millones COP/mes (20 % de su ingreso).
En 10 años, podría acumular más de 140 millones COP.
Ejemplo 2: Maria, independiente en Medellín
Laura, 34 años, gana 5,5 millones COP y destina el 15 % (825 000 COP) mensual a su presupuesto de inversión:
- 40 % (330 000 COP) en renta fija.
- 40 % (330 000 COP) en fondos moderados.
- 20 % (165 000 COP) en renta variable internacional.
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En un año acumula casi 10 millones COP y gana algo más valioso que el dinero: tranquilidad y control.
Calcula el rendimiento esperado
El interés compuesto es el motor invisible de los grandes patrimonios.
Funciona así: tus inversiones generan intereses, y esos intereses se reinvierten para generar más.
Fórmula:
VF = A × ((1 + i/n)^(n×t) – 1) / (i/n)
Ejemplo:
Si inviertes 600 000 COP/mes con rendimiento del 8 % anual durante 5 años, acumularías cerca de 43 millones COP.
💡 Dato: No se trata de “acertar en la inversión perfecta”, sino de mantener la constancia y reinvertir tus ganancias.
Monitorea, revisa y ajusta
Tu vida cambia, y tu presupuesto también.
Revisa tus inversiones al menos cada tres o seis meses:
- ¿Tus ingresos o gastos cambiaron?
- ¿Tus metas siguen vigentes?
- ¿Tu perfil de riesgo sigue siendo el mismo?
En tyba puedes hacerlo en minutos desde tu celular, sin papeleos ni complicaciones.
Errores comunes al planificar tu presupuesto (y cómo evitarlos)
- No tener fondo de emergencia.
Un imprevisto puede obligarte a vender tus inversiones antes de tiempo. - Perseguir rentabilidades rápidas.
Las inversiones serias toman tiempo. - No definir metas claras.
Si no sabes para qué inviertes, cualquier decisión parecerá correcta. - Ignorar comisiones e impuestos.
Evalúa el rendimiento neto, no solo el bruto. - No hacer seguimiento.
Lo que no se mide, no crece.
Evitar estos errores es la diferencia entre invertir por moda y invertir con propósito.
Invertir con intención cambia tu futuro
Tener un presupuesto de inversión de capital es el primer paso para convertir tus ingresos en oportunidades reales.
No se trata de tener mucho dinero, sino de usar bien el que ya tienes.
Cuando planeas tus inversiones con intención, disciplina y acompañamiento, empiezas a construir tranquilidad.
Y si lo haces con tyba, cada decisión está respaldada por conocimiento, tecnología y expertos que creen en ti.
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Empieza a invertir con propósito, paso a paso, y alcanza tus metas financieras con la confianza de estar acompañado por expertos.






