Los fondos estructurados mezclan un bono que protege tu capital con un derivado que te da parte de la subida de un índice. Protegen al vencimiento, no antes, entregan solo una porción de la ganancia y sus costos son difíciles de aislar.
Te ofrecen capital protegido y el rendimiento de la bolsa al mismo tiempo. Suena a que alguien resolvió el problema central de invertir, que es tener que elegir entre seguridad y crecimiento. En tyba nos preguntan por estos productos cada vez que un banco los saca a la calle, y la respuesta corta es que sí existen, funcionan, y el precio de esa combinación está escrito en un lugar donde casi nadie lo lee.
Los fondos estructurados no son magia ni son estafa. Son un armado de dos piezas que puedes entender en diez minutos, y entenderlo cambia por completo la conversación que tengas con quien te lo esté ofreciendo.
¿Qué son los fondos estructurados y cómo funcionan?
Un fondo estructurado es un producto que combina un instrumento de renta fija con un derivado. La parte de renta fija, casi siempre un bono cupón cero, se encarga de que al vencimiento recuperes el capital que pusiste. La parte del derivado, casi siempre una opción de compra, se encarga de darte exposición a un activo que puede subir: un índice bursátil, una canasta de acciones, una divisa, una materia prima.
El armado es más simple de lo que parece. Si pones 100 pesos a tres años, la emisora destina unos 85 a comprar un bono que a vencimiento valdrá 100, y con los 15 restantes compra opciones sobre el activo elegido. Si ese activo sube, las opciones valen algo y tú recibes una parte de esa subida. Si baja, las opciones expiran sin valor y a ti te devuelven tus 100 pesos originales.
Ahí está todo el producto. La protección no viene de una promesa: viene de que la mayor parte de tu dinero nunca estuvo expuesto al mercado.
¿Los fondos estructurados son seguros?
Protegen el capital nominal al vencimiento, no antes y no siempre al 100%. El riesgo que sí corres es el de contraparte: si la entidad que emite el producto incumple, la protección se cae con ella. Por eso importa quién emite, no solo qué promete el folleto.
¿Qué protegen de verdad los fondos estructurados?
Aquí aparece la primera letra pequeña. Muchos productos que se venden como protegidos ofrecen protección parcial, del 90% o del 95%. Un estructurado con protección del 90% significa que en el peor escenario recuperas 90 de cada 100 pesos, y esa pérdida del 10% no aparece en el titular del folleto.
La segunda letra pequeña es el plazo. La protección opera al vencimiento y solo al vencimiento. Si necesitas salir antes, vendes en mercado secundario al precio que haya ese día, que puede estar por debajo de lo que pusiste. Un estructurado a cinco años es dinero comprometido a cinco años, con la misma rigidez que un CDT y con más complejidad encima.
Y la tercera, la que más molesta cuando se descubre tarde: la protección es nominal, no real. Recuperar tus 100 pesos dentro de tres años no es recuperar tu poder de compra. Con inflación corriendo, ese capital protegido vale menos de lo que valía cuando entraste, y ese es el costo silencioso de un escenario negativo. Vale entender bien cómo funciona esa erosión, y lo explicamos en la diferencia entre el IPC y la inflación.
¿Qué pasa si necesito el dinero antes del vencimiento?
Sales al precio de mercado secundario, sin la protección. Es el punto donde más gente se lleva una sorpresa. Si hay alguna probabilidad de que necesites ese dinero antes de la fecha pactada, un estructurado no es el producto, por buena que sea la estructura.
¿Cuánto ganas aproximadamente con un fondo estructurado?
La palabra clave es participación. Casi ningún estructurado te entrega el 100% de la subida del activo subyacente. Te entrega un porcentaje, que puede ser 60%, 70% o 80%, y esa cifra sale de cuánto alcanzó a comprar en opciones con la parte del capital que no fue al bono.
Sobre esa participación suele haber además un techo. Si el producto tiene un cap del 20% y el índice sube 45%, tú recibes 20. La entidad se queda con el resto, y ese diferencial es buena parte de su margen.
Un ejemplo con números redondos. Inviertes 10 millones a tres años en un estructurado con participación del 70% y cap del 25%. Si el índice sube 15%, recibes 10,5% sobre tu capital. Si sube 40%, recibes 25%, que es el techo. Y si cae 30%, recibes tus 10 millones de vuelta, sin intereses y con tres años de inflación encima.
¿Cuánto gano si el mercado sube mucho?
Menos de lo que subió el mercado, siempre. Entre la participación parcial y el techo, un estructurado está diseñado para capturar una porción de la subida a cambio de eliminar la bajada. Si tu expectativa era acompañar al índice punto por punto, este no es el producto.
Fondos estructurados frente a un CDT y a un fondo de inversión
| Estructurado | CDT | Fondo de renta variable | |
|---|---|---|---|
| Capital al vencimiento | Protegido, total o parcial | Protegido | Sin protección |
| Rendimiento | Parcial y con techo | Fijo y conocido | Completo, sin techo |
| Liquidez | Al vencimiento | Al vencimiento | 1 a 3 días hábiles |
| Complejidad | Alta | Baja | Media |
| Costos visibles | Difíciles de aislar | Claros | En la ficha del fondo |
La comparación honesta no es estructurado contra bolsa, es estructurado contra la alternativa de armar tú mismo esa mezcla. Puedes poner una parte de tu capital en un CDT y otra parte en un fondo de renta variable, en la proporción que tú decidas, con costos visibles y pudiendo mover cada pieza cuando quieras. El resultado se parece bastante y tú mantienes el control.
En tyba trabajamos así. Con los fondos de inversión colectiva de Credicorp Capital armas tu propia combinación entre renta fija y renta variable, con la comisión especificada en la ficha de cada fondo y con liquidez de días, no de años.
Arma tu propia mezcla en vez de comprar una cerrada. En tyba inviertes en fondos de Credicorp Capital desde $100.000, eliges la proporción entre renta fija y renta variable según tu perfil, y retiras cuando lo necesites sin esperar un vencimiento. Conoce los fondos disponibles →
¿Conviene un estructurado o armar mi propio portafolio?
Depende de cuánto valores no tener que decidir. Un estructurado te entrega una mezcla ya armada y cerrada a cambio de participación limitada, iliquidez y costos opacos. Armar el portafolio tú mismo exige elegir la proporción, y te deja ajustarla cuando cambie tu situación.
Qué revisar antes de contratar fondos estructurados
Pregunta cinco cosas y pídelas por escrito. Cuál es el porcentaje exacto de capital protegido. Cuál es la participación en la subida. Si hay techo y de cuánto. Qué pasa si sales antes del vencimiento. Y quién es el emisor, porque de su solvencia depende toda la protección.
Si alguna de esas cinco respuestas es vaga o toma tres párrafos, es señal suficiente. Un producto financiero que no puedes explicarle a otra persona en dos minutos es un producto que todavía no entiendes lo suficiente como para meterle tu dinero.
¿Dónde veo los costos de un estructurado?
Rara vez aparecen como una línea aparte. Están incorporados en la participación y en el techo, que es lo que hace difícil compararlos contra un fondo, donde la comisión de administración sí figura explícita en la ficha. Cuando el costo no se puede aislar, esa opacidad es en sí misma información.
¿Cómo puedes invertir desde la app de tyba en fondos estructurados?
Un estructurado tiene sentido para un perfil concreto: alguien con capital que puede comprometer varios años, que no soporta ver el capital en rojo y que acepta renunciar a buena parte de la subida a cambio de esa tranquilidad. Es un producto legítimo para ese caso.
Para casi todos los demás, la misma intención se resuelve mejor con una mezcla propia de renta fija y renta variable, ajustada al perfil y al plazo de cada quien. Es más barata, es más líquida y la puedes entender completa. Si no sabes qué proporción te corresponde, empieza por definir tu perfil de riesgo y mira qué portafolio te asigna.
Y si aun así te interesa un estructurado, entra con las cinco preguntas de arriba resueltas por escrito. No es desconfianza: es lo mínimo que deberías exigirle a cualquier producto que te pida comprometer tu dinero por años.
Empieza por lo simple. Abre tu cuenta en tyba, responde el cuestionario de perfil en pocos minutos y mira qué combinación de fondos te corresponde. Sin plazos forzosos y con los costos a la vista en la ficha de cada producto. Empieza a invertir en tyba